Anecdota
Anécdota
Un día para ser exactos un sábado fui a jugar Básquet a las 10:00 de la mañana, estaba haciendo mucho sol y como yo no llevaba agua me deshidrate mucho, las canchas no tenían sombra para descansar. Yo seguía jugando que de repente empecé a encestar varias canastas seguidas; La verdad yo no me la creía, pero fui agarrando practica que hasta ya se me hacía fácil agarrar el balón y aventarlo me sentía muy ligero. Después empecé a sentirme observado; Frente a la canasta donde yo tiraba esta una casa y cuenta con dos ventanas, sentía que dentro de la casa alguna persona me miraba. Tal vez era porque cada vez que metía una canasta me emocionaba y festejaba o también puede ser que el sol estaba muy fuerte y solo era mi imaginación.
Pero también para hacerme el importante yo, como que no le tomaba importancia y seguía tirando y fue así como me puse más atlético tal vez. De hecho, me puse más en condición y se me fue haciendo muy entretenido y sano el deporte y hasta el día de hoy lo sigo practicando.
Ese mismo día cuando llegué a mi casa mi madre me dijo que porque tarde tanto le conté lo ocurrido y me dijo ¿Quieres un poco de agua? Un poco sonriente le respondí que sí y mucha; Después me fui a lavar mis manos y empecé a ayudarle con la comida, después de eso mi primo me llama para ir a jugar Básquet a las 5:00 le dije que si y esa es toda mi anécdota.
CONCLUSIÓN
Fui a jugar Básquet me divertí, sentí como que alguien me observaba; tenia mucha sed. Llegue a mi casa mi madre me pregunto cómo me había ido le conté que muy bien y después le ayude con la comida y más tarde fui a jugar de nuevo.
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